parte 1

Desperté, sobre el suelo tibio de cerámica
la visión aún seguía borrosa
y yo con mi cabeza que daba vueltas del mareo, como si me hubieran sacudido por horas.
Estaba oscuro, a penas había claridad. La suficiente como para que vuelva sensible a cualquier terror nocturno.
Sobre los confusos segundos que pasé sentada me levanté, camine lento, como esperando a la muerrte
Cruzé la puerta, y si no fuera por el sólo hecho que era septiembre (si aún lo estábamos) el sol me hubiera lastimado la retina de mis ojos.
Era la terraza de aquel lugar y al parecer estaba a una altura justa de escapar.
No deseaba volver a la casa. Cerre la puerta verde de chapa oxidada y caminé hacia la punta de l techo
Medí el salto, pero a falta de estado físico (puesto que no siempre me encontraba en una situación asi) podía llegar a salir mal.
Probé tomando envión, pero al último paso surgió un acobardamiento inútil. Entonces bajé mis piernas y me sostuve con mis manos.
Era un escape apacible, sobre todo para el mareo que no cesaba.
Quedaba solo dar un gran salto,
ya el cemento me habia raspado los codos y manos.
Salté y aterrize sobre el suelo seco, ya con el calambre anticipado sobre los tendones de mis pies.
Piso y medio abajo se veía diferente el lugar..


pagina 2

En otro lado de la ciudad, sobre la esquina, se hallaba un viejo café
nos encontramos allí
estabas leyendo 
como de costumbre 
me senté y prendiste un cigarrillo 
yo miraba por el enorme ventanal 
que tantas escenas vio pasar

y por eso me citaste alli 
todo para ti era una esccna detras de tus ojos de director
y yo ya estaba harta de eso 

me sentia en una vida que no paraba de girar sobre cortos,
noches y dias 
viajes largos y sueños 
pero te queria 






















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