El atardecer lluvioso
llegó hasta la montaña más lejana
se entrelazó con el mar,
mientras el rugido de las nubes bajó
¡el ffestín de la verdad!
con furia golpeaba mi ventana la lluvia
algo se queria llevar
no le podía deber nada si yo
la miro sin pensar
llegó hasta la montaña más lejana
se entrelazó con el mar,
mientras el rugido de las nubes bajó
¡el ffestín de la verdad!
con furia golpeaba mi ventana la lluvia
algo se queria llevar
no le podía deber nada si yo
la miro sin pensar
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